Reproduccion del ajolote y extinción

El ajolote era normalmente una especie depredadora en su ecosistema, pero des-afortunadamente la introducción de grandes especies de peces en sus aguas esta compitiendo, eliminando y en consecuencia esta disminuyendo la Reproducción del ajolote.

reproduccion del ajolote




 

El ajolote peligro de extincion por falta de reproducción

Existen muchos problemas que han llevado al ajolote a estar en peligro de extinción, desde el cambio de su habitat al consumo y venta exagerada de este anfibio. Os detallaremos cada uno de estos problemas y como después de muchos años se estan tomando medidas para evitar que el ajolote este en peligro de extinción.

El los últimos años han aparecido o han introducido distintas especies en el hábitat del ajolote, en consecuencia los pequeños ajolotes han servido de alimento para tilapias y carpas. Estas a su vez han aumentado su población y han conseguido apartar al ajolote del mayor depredador de la zona.



Pero el principal problema extinción de los Ajolotes Mexicanos y de la caída brusca de especímenes es su cercanía a la ciudad de Méjico. La contaminación de sus dominios, el grave declive de su hábitat y calidades del agua devido a industrialización y urbanización del Lacustre de Xochimilco esta provocando la desaparición del axolote, provocando que la reproducción del ajolote disminuya drásticamente.

También la venta como mascota, comercio de tiendas de acuarios y considerado en Méjico como un manjar, sobreexplotando al ajolote mexicano como alimento, han llevado al ajolote a la categoría de peligro crítico de extinción.

Los estados a los que se llego a decidir que el ajolote estaba en peligro crítico fue a partir de 1986, catalogando a este animal como raro, paso a vulnerable o debil en 1996 y en 2006 paso a estar en peligro crítico de extinción  los Axelotes mexicanos. Su población esta muy dividida haciendo difícil la reproducción del ajolote, ocupando una área de menos de 10 km cuadrados y el mal estado de su hábitat esta pasando factura a este pequeño animal.

Medidas de Conservación de los Ajolotes Mexicanos

Para intentar conservar al ajolote mexicano se están empezando a mejorar el lago de Xochimilco, educando e incentivando al turismo ecológico de la zona para la conservación del medio o entorno del axolote. También se han tomado medidas para la restauración del su hábitat.

Esta especie se encuentra en varias colonias mantenidas en cautiverio alrededor de todo el mundo. Para su estudio e investigación fisiológica y biomédica. Gracias a muchos aficionados y empresas mantienen la reproducción de los ajolotes en acuarios, que muchos de estos se venden como mascotas.



Si estás interesado en la compra de un ajolote, primero te tienes que asegurar que en tu país esta permitido la tenencia de este tipo de animal exótico. Después te puedes informar en tu veterinario o tienda de mascotas como puedes comprar un ajolote. Ellos te ayudaran y aconsejaran en los cuidados que debes tener, pero os aconsejamos que antes os paséis por la sección de cuidados de ajolote.

La colonia más importante se encuentra en el Centro de Investigaciones Biológicas y Acuícolas Cuemanco, intentando conservar la diversidad de la especie y la reproducción del ajolote. Aun no han estudiado la introducción de ajolote a su medio, primeramente se tiene que disminuir sus principales enemigos del hábitat, adecuar sus aguas, eliminar y o disminuir los peligros de contaminación que podemos encontrar en sus entorno original.

El ajolote se  encuentra en la categoría de Protección Especial (Pr), esta categoría engloba a todas aquellas especies que podrían estar amenazadas negativamente en su viabilidad. En Enero 2007 el axolote entró a pasar a la categoría de en peligro.

Reproducción de los ajolotes

Como ya sabemos el ajolote no termina la metamorfosis y se queda en su estado larvario, cuando alcanza su madurez mas o menos al año ya son capaces de reproducirse aun dependiendo de su forma de renacuajo. Los machos son mas precoces en este sentido y están listos para reproducirse unos meses antes que las hembras que tardan dos o tres meses mas.



La reproducción del ajolote se desarrolla básicamente en primavera, con la época de lluvias y aumento de las temperaturas de su hábitat. El proceso de reproducción de los ajolotes se lleva a cabo en el cuerpo de la hembra al toparse con un espermatóforo del macho.

Lo machos del ajolote son capaces de soltar entre 10 y 30 espermatóforos en las aguas de donde viven y encontrarse con una hembra se produce la fertilización. Esta es muy rápida en el periodo de uno a dos días las hembras pueden liberar de 30 a 700 huevos, dependiendo de la edad de la hembra. Estos huevos de ajolote esta recubiertos de un compuesto pegajoso que al contacto con algas o rocas se quedan pegados fijamente.

Podéis observar en el siguiente vídeo una guía completa sobre la reproducción del ajolote e indicaciones de como llevar la puesta con exito de esta pareja lista para reproducirse.

En aproximadamente tres semanas la reproducion del ajolote llega a su fin, los huevos eclosionan. En estos pequeños ajolotes ya se les puede apreciar unas minúsculas branquias y su característica cola de renacuajo. Muchos de estos mini ajolotes servirán de alimento a otros animales e incluso de comida para otros ajolotes mexicanos.



Puedes ver el proceso de una reproduccion de los ajolotes en el siguiente video.

Población de los Ajolotes Mexicanos

Su población ha disminuido muchísimo el últimos años y no se sabe realmente cuantos ejemplares quedan. Se realizaron estudios hace unos años muy difíciles de evaluar, pero se consiguieron capturar 100 ejemplares de su hábitat mas conocido, pero en 2002-2003 en una zona de Xochimilco de mas de 40.000 metros cuadrados solo se localizaron 42 ejemplares de ajolotes.

Cuando el biólogo Luis Zambrano comenzó su carrera a finales de la década de 1990, se imaginó a sí mismo trabajando a kilómetros de la civilización, tal vez descubriendo nuevas especies en algún rincón escondido de la península de Yucatán en México. En cambio, en 2003, se encontró contando anfibios en los contaminados y turbios canales del distrito de Xochimilco en la Ciudad de México. El trabajo tenía sus ventajas: estaba trabajando a minutos de su casa y estudiando el axolotl (Ambystoma mexicanum), un ícono nacional en México y posiblemente la salamandra más reconocida del mundo. Pero en ese primer año, Zambrano no podía esperar a que terminara.

“Déjeme decirle que odiaba el proyecto al principio”, dice. Por un lado, “No pude atrapar nada”.

Con el tiempo, sin embargo, atrapó algunos axolotl. Lo que encontró le sorprendió y cambió el curso de su carrera. En 1998, el primer estudio robusto para contar axolotl estimó que había alrededor de 6,000 de ellos por kilómetro cuadrado en Xochimilco. Zambrano -que ahora es profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Ciudad de México- descubrió en 2000 que el número había descendido a unos 1.000 animales por kilómetro cuadrado. En 2008, se había reducido a 100; hoy, gracias a la contaminación y a los depredadores invasores, hay menos de 35 animales por kilómetro cuadrado.

Lo últimos estudios realizados  nos indican que ya no quedan axolotes, pero se siguen vendiendo en mercados para mascotas, entonces se están creando granjas para ayudar a la Reproducción del ajolote en cautividad o existen zonas que aun sin tener constancia, existen algunos de estos ejemplares.



En un futuro próximo posiblemente los Axolotes Mexicanos  desaparecerán en su totalidad y solo quedarán los ejemplares en cautividad.

La Criatura que nunca creció

Los ajolotes evolucionaron relativamente recientemente en comparación con otras especies de salamandra en la región, y prosperaron a lo largo de las orillas del Lago de Texcoco en las montañas del centro de México. Son neoténicas, lo que significa que los adultos conservan rasgos que sólo se observan en juveniles de especies similares. Aunque otras salamandras se transforman en criaturas terrestres, los axolotl se aferran a sus branquias plumosas y permanecen en el agua durante toda su vida. Es como si nunca hubieran crecido.

En algún momento del siglo XIII, el lago de Texcoco fue colonizado por los mexicas (la gente que los europeos llamaban aztecas). Construyeron un poderoso imperio controlado por una ciudad isla construida en medio del lago. A medida que el imperio crecía, también lo hacía la tierra, expandiéndose mucho más rápido después de la conquista española en 1521. Hoy en día, todo lo que queda del hábitat del axolotl son unos 170 kilómetros de canales que cruzan Xochimilco, un distrito en el sur de la Ciudad de México.

Los visitantes a México trajeron a las criaturas de vuelta y comenzaron a criarlas. El animal resultó ser ideal para la investigación: se reproduce fácilmente en el laboratorio, es un superviviente resistente y es fácil de cuidar. Los axolotl tienen células grandes que simplifican las investigaciones sobre el desarrollo. Sus huevos son casi 30 veces más grandes que los de un humano. Y en un embrión de axolotl, las células de la placa neural -un precursor del cerebro y la médula espinal- son casi 600 veces más grandes en volumen.

Además, la pigmentación de los axolotl varía mucho de una célula a otra, a diferencia de los humanos u otros animales, en los que los rasgos celulares tienden a ser uniformes. Esto puede ayudar a los investigadores a rastrear qué tejidos de un embrión se convierten en qué órganos. Sin embargo, tiene un genoma grande, aproximadamente diez veces más grande que el de un humano, lo que puede hacer que sea difícil de estudiar en algunos aspectos.



“No es un buen organismo modelo genético, pero sí se regenera, y eso lo convierte en un modelo biológico impresionante”, dice David Gardiner, biólogo del desarrollo de la Universidad de California en Irvine, quien ha estudiado la regeneración de axolotl durante décadas.

A principios del siglo XX, los axolotl eran fundamentales para comprender cómo se desarrollan y funcionan los órganos en los vertebrados. Ayudaron a los científicos a descubrir las causas de la espina bífida en humanos, un defecto congénito en el que la columna vertebral no se forma adecuadamente. Y desempeñaron un papel en el descubrimiento de las hormonas tiroideas: en la década de 1920, los científicos alimentaron el tejido tiroideo desde el ganado hasta los axolotl. Si el tejido hubiera estado secretando hormonas, los axolotl se metamorfoseaban, perdiendo sus branquias y perdiendo su piel larvaria.

En la década de 1980, los axolotl ayudaron a los científicos a desarrollar un modelo que explicaba cómo las células adoptan diferentes formas en los embriones. El modelo’cell state splitter’ propone que muchas células madre se conviertan en tejidos específicos en el cuerpo a través de ondas de tracción y estiramiento como embriones. Los científicos descubrieron que podían observar cómo las células del axolotl se exprimen y estiran antes de formar tejidos. Más recientemente, en 2011, el extracto de ovocitos de axolotl se ha utilizado para detener la multiplicación de las células del cáncer de mama mediante la activación de un gen supresor tumoral.

Pero quizás la contribución más fascinante del axolotl a la ciencia ha sido en la medicina regenerativa. Los animales pueden volver a crecer sin extremidades, colas, órganos, partes del ojo e incluso partes del cerebro. Muchos científicos han supuesto que esto se debe a que, al ser neoténicos, conservan algunos rasgos de sus etapas embrionarias, aunque otras salamandras parecen regenerarse incluso cuando son adultas.

Los biólogos han estado tratando de identificar los mecanismos detrás de sus capacidades regenerativas durante décadas, dice Tatiana Sandoval Guzmán, investigadora de regeneración de la Universidad Técnica de Dresde, Alemania. “¿Cómo lo hacen? ¿Qué es lo que tienen ellos y nosotros no? O tal vez lo contrario: ¿qué hay en los mamíferos que detiene eso?”

Sandoval Guzmán está interesado en la regeneración ósea y muscular y se ha hecho cargo de un antiguo laboratorio de axolotl en Dresde. Una mexicana que fue a la escuela no lejos de Xochimilco, nunca pensó mucho en el animal y ciertamente nunca consideró estudiarlo hasta que llegó a Alemania. Hoy en día está fascinada por la criatura, y ha demostrado que muchos de los mecanismos de la regeneración de axolotl -como los que involucran a las células madre del músculo-tejido- no son tan diferentes de los que se encuentran en los humanos.

La mayoría de las investigaciones de regeneración se centran en el talón (o blastema) que se forma sobre la herida de una extremidad cortada. Mientras que una herida de este tipo en los seres humanos se cubre con tejido cutáneo, los axolotl transforman las células cercanas en células madre y reclutan a otros de más lejos para que se reúnan cerca de la lesión. Allí, las células comienzan a formar huesos, piel y venas casi de la misma manera que cuando el animal se estaba desarrollando dentro del huevo. Cada tejido aporta sus propias células madre al esfuerzo.

Los investigadores demostraron que una proteína llamada factor de crecimiento transformante-β es clave tanto en la regeneración de axolotl como en la prevención del tejido cicatricial en embriones humanos lesionados durante el primer trimestre. Los ratones adultos y los humanos pueden regenerar las puntas de los dedos, aunque los humanos pierden esta capacidad con la edad, lo que sugiere que las capacidades regenerativas podrían volver a despertar en los mamíferos.

“Habrá un día en que nosotros, como seres humanos, podamos regenerarnos”, dice Gardiner. Sus estudios no se centran en la reconstrucción de las extremidades, sino en la curación de la parálisis, el crecimiento de órganos sanos e incluso en la reversión del envejecimiento mediante la reparación de tejidos dañados y desgastados. “Y cuando escriban esa historia, volverá a estos organismos modelo”, dice.

Para cuando llegue el día, sin embargo, el axolotl salvaje puede haber desaparecido. Eso preocupa a Gardiner y Sandoval Guzmán porque los animales que estudian, como muchos animales de laboratorio, son altamente consanguíneos. Los científicos utilizan un “coeficiente de consanguinidad” para medir cuán pequeña es la reserva de genes. Los gemelos idénticos tienen un coeficiente de 100%; los individuos que no tienen ninguna relación de parentesco tendrían una puntuación cercana a cero. Una puntuación superior al 12% indica una población en la que los individuos se están reproduciendo principalmente con sus primos hermanos, y es considerada una seria preocupación por ecologistas y genetistas. Los famosos y malsanos reyes de los Habsburgo españoles del siglo XVII tenían a menudo un coeficiente superior al 20%. El coeficiente medio de consanguinidad de axolotl es del 35%.

“Estos animales que tenemos, todavía funcionan bien, se regeneran bien. Pero son tan consanguíneos. Es un cuello de botella”, dice Gardiner. “Las poblaciones son muy vulnerables a las enfermedades cuando son consanguíneos.”



Su alto nivel de consanguinidad es en parte el resultado de la extraña trayectoria histórica que han tomado los axolotl cautivos. La mayoría de los especímenes de laboratorio tienen su origen en un solo grupo de 34 animales que fueron sacados de Xochimilco por una expedición financiada por Francia en 1863. Los museos y los naturalistas desencadenaron en toda Europa una locura por la cría de axolotl.

En 1935, algunos de los animales viajaron desde un laboratorio polaco a Norteamérica, donde finalmente se convirtieron en reproductores en la Universidad de Buffalo, Nueva York. Aquí, los científicos trajeron una serie de axolotl salvajes para mezclar la reserva genética y en un momento dado incluso añadieron salamandras tigre (Ambystoma tigrinum). La población de búfalos prosperó y finalmente se trasladó a la Universidad de Kentucky en Lexington, que ahora es el centro de la cría mundial de axolotl. Esto significa que, además de ser consanguíneos, casi todos los axolotl en laboratorios y acuarios hoy en día son en realidad parte salamandra tigre.

“Sin duda, en Europa se produjeron embotellamientos y luego se volvieron a producir”, dice Randal Voss, director del programa en Kentucky, que alberga a unos 2.000 adultos y entre 3.000 y 5.000 larvas.

Voss dice que la investigación axolotl se está expandiendo hoy en día por todo el mundo, gracias a la genética moderna y a la investigación con células madre. En 2015, él y su grupo publicaron un primer ensamblaje del genoma axolotl, una tarea hercúlea dado su gran tamaño, estimado en unos 32.000 millones de bases. Pero es incompleto: el tamaño y la complejidad del genoma demostraron ser demasiado para la potencia computacional que el grupo de Voss podía arrojar sobre él. Los científicos de varios centros siguen trabajando para completar el cuadro.

Pero mientras trabajan en ello, la vulnerabilidad de la criatura a las enfermedades ya ha causado misteriosas muertes masivas en las instalaciones de Voss. Los científicos se preocupan de que si una nueva enfermedad infecciosa se propagara por todo el mundo, podría obligar a los laboratorios a abandonar el axolotl, lo que podría retrasar la investigación por años.

Es más, nadie puede estar seguro de que los axolotl de laboratorio no se hayan desviado tanto de sus contrapartes salvajes que hayan perdido elementos clave de regeneración. “Volver a estudiar la población silvestre puede dar un mecanismo diferente o genes diferentes”, dice Sandoval Guzmán. “Perder la diversidad genética, por supuesto que es una pérdida para la ciencia.”

Significado doble

“No siempre puedo estar seguro, pero los axolotl de Kentucky tienen algunas diferencias”, dice Arturo Vergara Iglesias, mirando a un tanque de axolotl que se arrastra perezosamente. “Tienen muchas malformaciones. Por ejemplo, a menudo tienen demasiados dedos”.

Vergara Iglesias es bióloga del Centro de Investigación Biológica y Acuícola (CIBAC), una instalación de cría de axolotl cerca de Xochimilco que espera preservar algunas líneas silvestres. Por otro lado, cría sus propios axolotls salvajes para venderlos a laboratorios y distribuidores de mascotas. Está parado sobre un tanque de salamandra en una parcela tradicional de la granja de Xochimilco, o chinampa, que se utiliza como una instalación educativa para los turistas. Estos animales, y los otros que vende, fueron criados de un grupo de 32 que fueron sacados del agua no muy lejos de la parcela. En México, el axolotl es una mascota muy apreciada y una fuente de orgullo nacional. Es el tema de innumerables memes y recuerdos mexicanos, e incluso es el emoji oficial de la Ciudad de México.

Es difícil saber exactamente cuántos axolotl quedan en la naturaleza. Zambrano adivina que durante su última encuesta, en 2014, hubo menos de 1,000 en total, y tal vez menos de 500. Pero no puede ser más específico: en los últimos dos años, no ha podido recaudar fondos para realizar estudios de seguimiento. El hecho de que no pueda obtener fondos para un simple censo no es un buen presagio para los esfuerzos de conservación.

Zambrano dice que para salvar al axolotl silvestre, los políticos deben abordar sus dos amenazas principales. El primero son los peces no autóctonos como la carpa común (Cyprinus carpio) y la tilapia (Oreochromis niloticus). Irónicamente, estos fueron introducidos a Xochimilco en las décadas de 1970 y 1980 a través de programas dirigidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, con el objetivo de introducir más proteínas en las dietas locales. Zambrano dice que ha cartografiado las áreas donde aún quedan axolotl; prevé que se pague a un equipo de pescadores locales para que los barran de peces en forma continua. Aunque esto no eliminaría todo el pescado, por unos pocos cientos de miles de dólares podría dar a las salamandras una ventana en la que restablecerse. Su trabajo ha demostrado que los axolotl son más vulnerables a la carpa cuando están en la etapa de huevo, y a la tilapia cuando son juveniles, pero revela que si pueden crecer más allá de un cierto tamaño, todavía pueden prosperar.



La segunda amenaza es más complicada. Cada vez que una poderosa tormenta llena el viejo sistema de alcantarillado de la ciudad, las instalaciones de tratamiento liberan desechos humanos en Xochimilco, llevando amoníaco, metales pesados y un sinnúmero de otros productos químicos tóxicos. Los anfibios, que respiran en parte a través de su piel altamente permeable, son vulnerables a estos vertederos regulares de contaminación. Es un testimonio de la resistencia del animal que existe en la naturaleza.

Se trata de cuestiones complejas, pero no son insolubles. Hasta ahora, sin embargo, no se han hecho esfuerzos para salvar al axolotl silvestre más allá de unos pocos programas de divulgación a medias y algunas oportunidades fotográficas. En 2013, CIBAC liberó algunos miles de axolotl para un estudio de comportamiento; algunos de ellos sobrevivieron e incluso parecieron reproducirse al año siguiente. Esto sugiere que las salamandras criadas en laboratorio podrían prosperar en la naturaleza si son criadas en cautiverio a un cierto tamaño. Pero los biólogos advierten que esto no significa que México deba empezar a liberarlos en canales.

“Probablemente no tiene mucho sentido hacer liberaciones en el medio silvestre hasta que se puedan neutralizar las amenazas”, dice Griffiths. “Podrías estar aumentando la población de peces tirando más comida para peces.”

Cuando Griffiths comenzó a trabajar en Xochimilco en el año 2000, su plan era crear un programa de cría destinado a liberar axolotles en el medio silvestre. Pero él y sus socios mexicanos abandonaron rápidamente la idea una vez que vieron el estado del ecosistema, que estaba contaminado y lleno de depredadores. Parecía inútil enviar axolotl a la muerte. Las reintroducciones exitosas, como las de la rana de piscina (Pelophylax lessonae) en Gran Bretaña o la salamandra de maestro del infierno (Cryptobranchus alleganiensis) en los Estados Unidos, requieren el manejo del ecosistema como un todo y el trabajo con la comunidad.

“Si tuviéramos un millón de dólares al año durante diez años, salvaríamos a Xochimilco. Lo cual no es nada comparado con la cantidad de dinero que se gasta en esta ciudad”, dice Zambrano.

Una tarde de octubre, Zambrano y un grupo de voluntarios se reúnen cerca de los estanques cerca del campus de la UNAM para liberar diez axolotes silvestres criados en laboratorio en un estanque protegido. Si los animales sobreviven y se reproducen, podrían actuar algún día como una especie de banco genético para el organismo. Zambrano ha estado liberando y rastreando animales esporádicamente durante más de dos años para comprender su comportamiento y preferencias de hábitat. Su trabajo hasta ahora sugiere que las salamandras prefieren los estanques bastante sucios a los más prístinos – otra señal de que los axolotl podrían seguir prosperando en Xochimilco si se eliminan otras presiones. De manera similar, CIBAC está criando animales silvestres en un esfuerzo por preservar la diversidad genética del axolotl. Pero si los axolotl no tienen un hogar adecuado, la mayoría de los investigadores dicen que su extinción en la naturaleza podría ser inevitable, sin importar lo que hagan.

“Me sentiría frustrado si lo viera de esa manera”, dice Zambrano. “Lo veo con otro punto de vista, que estoy haciendo todo lo posible para evitar que eso suceda.”



Este artículo se reproduce con permiso y fue publicado por primera vez el 15 de noviembre de 2017.

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